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Premios PAU 2019: DRS presente a través ITO de proyecto ganador a mejor intervención patrimonial

DRS Ingeniería y Gestión felicita a su cliente Patagonland Inmobiliaria por ganar el Premio Aporte Urbano (PAU) 2019, en la categoría Mejor Proyecto de Intervención Patrimonial. Certamen que, por quinto año consecutivo impulsa y promueve la Cámara Chilena de la Construcción, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el Colegio de Arquitectos, la Asociación de Oficinas de Arquitectos (A0A), la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) y, por primera vez, el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano (CNDU). 

De 61 proyectos que postularon a nivel nacional, 18 quedaron nominados. Patagonland se llevó el premio por su iniciativa inmobiliaria “Reconstrucción de 3 Casonas Patrimoniales”, que consiste en la renovación de las emblemáticas Casas Kaschel, Kinzel y Wiehoff, ubicadas en calle del Salvador, a una cuadra del centro de Puerto Varas. Recuperando así 3 simbólicos inmuebles, que permanecieron desarmados por casi 10 años. 

DRS llevó a cabo la Inspección Técnica de Obra (ITO), supervisando el cumplimiento de contratos y exigencias legales. Asegurando así la calidad y eficiencia en el cumplimiento de todas las etapas de la construcción de esta iniciativa que -por sus valores urbanos y patrimoniales- fue también relevada como Proyecto Destacado por la recientemente desarrollada Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Chile en su versión XXI. 

Construidas entre 1890 y 1930 en uno de los dos ejes históricos de la ciudad, estas casas representan el legado arquitectónico del proceso de colonización alemana de la Cuenca del Lago Llanquihue iniciado a mediados del siglo XIX. 

Ante la necesidad de reconstruir estas casonas como parte de un proyecto inmobiliario mayor, la empresa conformada por los arquitectos Pablo Moraga y Heike Höpfner junto a su equipo, generó la oportunidad de repensar el sentido de estos inmuebles en el dinámico contexto urbano actual y la reconversión de los programas que albergaban originalmente. 

El desafío consistió en conservar la atmósfera que caracterizó estas casonas por más de 100 años, dándole vigencia en un contexto patrimonial en proceso de valorización y densificación.  Proyecto que se desarrolló proponiendo un paseo al interior de la cuadra, pudiendo ser recorridos como parte de un circuito de tiendas, cafeterías y pequeñas plazas en primer nivel y oficinas en el segundo, ofreciendo un nuevo espacio a la ciudad y permitiendo al usuario habitar lugares que antes le eran negados. 

En la reconstrucción se reutilizó material original de las casonas, como ventanas, pie derechos y soleras visibles, puertas, escaleras, y revestimientos como pavimentos zócalos interiores y sus ornamentos, molduras, tinglados exteriores, tejuelas y otros elementos como contra ventaciones, jabalcones y los emblemáticos balcones de fierro de la Casa Kaschel. Las estructuras de piso, muros y cubiertas se ejecutaron íntegramente en maderas nativas, y debieron adaptarse a los nuevos estándares de calidad, seguridad y confort que los nuevos usos requerían.